Y necesito tu ayuda ...





Mi nombre es María José Rodríguez Fuentes, tengo 7 años de edad, nací en el Centro Médico Nacional de “La Raza” de la Ciudad de México, en el que pasé los primeros 102 días de mi vida, continuándolos en este lugar de Zihuatanejo de Azueta,  una vez que mis padres consideraron la recomendación médica de llevarme a vivir a nivel del mar, en razón de mi inmadurez pulmonar y cardiovascular.

El diagnóstico médico cuando nací, desde el primer día y durante toda mi estancia en la sala de Terapia Intensiva, fue de “pronóstico reservado”. Sin éxito fui medicada a fin de que mi corazón trabajara de forma adecuada, cuando en vísperas de la operación a corazón abierto  que me habrían de practicar a fin de “corregir” esa deficiencia, funcionó ¡sí!  los medicamentos dieron resultado y se evitó esa intervención de escasas o nulas posibilidades de salir con bien cuando tenía escasos 60 días de nacida.

Poco antes, aproximadamente a los 45 días de nacida,  mis riñoncitos no funcionaron adecuadamente y fue necesario el que me practicaran una diálisis, misma que resistí de manera extraordinaria según los médicos,  y de la que escaso número de personitas como yo suelen salvarse.

Para entonces, por el oxigeno recibido en todos esos días, sufrí  dos derrames cerebrales de 2° grado que resultaron en el entorpecimiento y rigidez de mis extremidades y la limitación en el desarrollo de mi lenguaje.

Asimismo, se me diagnosticó Retinopatía del prematuro, de la cual en un principio se les dijo a mis padres que yo, en caso de que siguiera adelante, no vería nada, no percibiría con mis ojos, nada. Sin embargo, ese mismo médico después de consultar con su maestro, me operó y el resultado fue excelente; Una operación de resultados extraordinarios. Ahora veo, como dijo el doctor, no al ciento por ciento, pero veo.

Soy un “milagro” según los pediatras que me han tratado. A grandes rasgos ésa soy yo. Soy una personita de capacidades diferentes.

Aquí, en Zihuatanejo, fui atendida en el Centro de Rehabilitación del DIF de “Los Manguitos” y en el Centro de Educación Especial  hace casi tres años.

En el primero de ellos  fui lastimada de manera importante al recibir terapia de un médico que si bien no fue “malo” no fue atinado en mi  diagnóstico, pues no era su especialidad, deduzco.

En el segundo de ellos, desgraciadamente los recursos económicos escasearon después de que mis padres utilizaron su capital para llevarme a la ciudad de México hasta tres veces por mes, durante varios meses,  costeando todo lo que conllevan los traslados,  estudios, tratamientos y costo de una posterior operación para corregir el estrabismo que padezco, aunque en menor grado, hasta el día de hoy, razón por la cual mi asistencia a las terapias en esa Institución se vio  interrumpida.

En el segundo de ellos, desgraciadamente los recursos económicos escasearon después de que mis padres utilizaron su capital para llevarme a la ciudad de México hasta tres veces por mes, durante varios meses,  costeando todo lo que conllevan los traslados, hospedajes,  estudios, tratamientos  y el costo de una posterior operación para corregir el estrabismo que padezco, aunque en menor grado hasta el día de hoy, razón por la cual mi asistencia a las terapias en esa Institución se vio  interrumpida.




Por considerar innecesaria mi rehabilitación, el DIF Zihuatanejo recomendó la operación correspondiente, lo que llevó a mis padres a solicitar una cita para mi atención en el Shriners  Hospital para Niños A.C. en la Ciudad de México, al que, después de casi  nueve meses de espera para mi valoración le fueron suficientes tan solo cinco minutos para desestimar la atención a mi personita  en ese mismo, porque no caminaba y una posible operación sería de resultados “poco exitosos”, según el parte médico, por lo que recomendaron mi rehabilitación; ¡lo contrario!

Al día de hoy, 1º de Junio, fui evaluada en el Centro de Rehabilitación Infantil de Cuautitlán Izcalli en el Estado de México, y aún cuando fui referida al Instituto Nacional de Rehabilitación en esta misma ciudad, durante la consulta se me comunicó de la necesidad de una operación de mis músculos abductores y tendones para tener cierta movilidad. La operación oscila entre los treinta y cinco  y cuarenta mil pesos. Mis padres buscaron otra opinión con un médico cirujano especialista en niños PCI como yo, llegando a la misma conclusión y costo. Esta es opción  que mis padres consideran como viable, aún cuando guardan esperanza de una respuesta positiva en dicho Instituto.

Lo más importante para mí serán sus oraciones, su ayuda y su apoyo que me representarán la posibilidad de ayuda para enfrentar un gasto importante como el referido a fin de tener una vida mejor, lo más normal posible; una vida de integrada a las actividades de mi  familia. Con todo ello, para mis padres “soy una bendición en sus vidas” y “un ángel del Señor” y eso me alienta a seguir luchando por salir adelante, como siempre lo he hecho, desde mi primer día de vida.

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Información:

El nombre de mis padres: José Roberto Rodríguez García y Lourdes Mireya Fuentes Zavala.
Vivo en Cuahutémoc No. 11 Col. Centro, en el Coacoyul, Mpo. de Zihuatanejo de Azueta, Gro.
Mi número telefónico es el 01 (755) 553 8949

Correos electrónicos: robrodgar01@gmail.com y lumifu@yahoo.com

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Maria José Rodriguez Fuentes                                                                                                                                                                                                                                       Zihuatanejo, Guerrero 2009.